Acontecimiento

Hay una palabra, “acontecimiento”, que parece caída en desuso, olvidada y cubierta de polvo como un cachivache cualquiera en una cacharrería. Me gusta especialmente el verbo, “acontecer”, que parece ir siempre arrimado a algo, como entre amigos. Es “acontecimiento” una palabra desplazada por otra más veloz, “evento”, que es un ocurrir mucho más rápido, tanto que no ha dado tiempo ni de hacerle un verbo. Curiosamente, se suele decir que el evento “transcurre”, pero ese transcurrir es un disfraz de larga distancia, de recorrido con un punto de destino que en realidad se alcanza desde el mismo principio del acto, como si la finalidad del viaje fuera puramente subirse al tren. Y en este moderno Trans-iberiano, nuestro Evento hace amigos, algunos dudosos, como Eventual, que nuca sabe si sucederá o no, y su primo anglosajón Eventually, decididamente un falso amigo con sus propias metas, pues no debemos olvidar que “eventually” significa “finalmente”.

Suceder, ocurrir, acontecer, trascurrir… Intenciones, direcciones, velocidades…

Pasar. Como pasa la vida, atraída hacia la muerte como las moscas a la miel. Pasa tan rápido que sin duda es un evento. El único objetivo era subirse al tren.