El mirador

– ¿Qué tal?

– Bien, bien, aquí seguimos.

– Al pie del cañón ¿no?

– Sí, solo que sin saber dónde está el cañón.

Y entonces me acordé de aquel mirador frente al mar con el cañón apuntando al infinito en donde mi amiga de la infancia y yo nos hicimos fotos sin fijarnos, ni por un instante, el lo que pudiera haber allí, al pie del cañón:

Diminuta e incómoda, como la púa seca de un enebro

Temblorosa, como plumón aventado del nido

Imperceptible, como un granito de cuarzo en la arena

Mellada y sin brillo, cual canica olvidad tras el juego

Aquí sigo, al pie del cañón.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s