No es lo que parece

Pelirroja, anciana y contrahecha, envuelta en un abrigo negro con sobrecapa ribeteada en pieles, se desplaza en un carrito motorizado con la pierna deforme estirada por delante de ella, como si volara sobre una alfombra. Sin perder la compostura, cruza la calle desafiando al viento bajo la cruda luz del sol. Ahora parece una heroína rusa que atravesara en trineo la página arrancada de un libro. ¿Adónde va? Al llegar a la esquina, su acompañante abre una puerta sin rozarla, ni a ella ni a su carrito. ¡Ha entrado en la carnicería! La magia parece haberse desvanecido… Pero no, ahora lo entiendo: es Baba Yagá.

 

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Sueño que estoy desvelada

Sueño que estoy desvelada y salgo a dar un paseo. Son casi las cinco de la mañana y no hay gente en la calle. Es un barrio pueblerino de ciudad pequeña. Todo está vacío, tranquilo y limpio. A esas horas y en esa soledad, pienso que me sentiría más segura si fuera con mi perra, y siento su ausencia de mascota difunta. De vez en cuando, en el cielo aparecen frases escritas con humo, que al principio confundo con la Vía Láctea.

Una idea perdida

Me estoy quedando dormida cuando se me pasa una idea por la cabeza. Vaya, pienso, ahora me voy a desvelar. Dos frases se forman en mi cerebro y noto que empieza a ponerse en marcha buscando la continuación cuando, de repente, se para, se queda quieto como una roca en un jardín de grava. Mi corazón se impacienta: la idea era buena, exclama, e importante, ¡trascendental! Pero el cerebro ha entrado en una especie de trance y nada pueden los gritos del corazón frente a ese estado de paz y de calma. Y poco a poco, un velo negro envuelve las emociones, que se funden con la oscuridad de la noche.

Oído de lince

– Hay que ver ¡cómo se nos mete el mundo en casa!

– Soy yo, mamá, acabo de llegar.

– Ya sé que eres tú, te he oído entrar, conozco tus pasos.

– Entonces, eso que has dicho… ¿se ha pasado mucha gente por aquí últimamente?

– Como siempre, más o menos.

– Eso es bueno ¿no? Los que vienen de fuera nos aportan experiencias, puntos de vista, conocimiento, diálogo…

– Que no, que no va de eso.

– ¿Entonces?

– Que me estás llenando la casa de barro. ¿Para qué está el felpudo?

De charla con una roca / estrella

Veo una película sobre Emily Dickinson, que en cierto momento va y dice que la posteridad es para los que no son lo suficientemente buenos en su creación. Después, en un documental sobre Tesla, se dice que parte de la creatividad consiste en saber adaptarse al mundo real. Parece que hay un plan mundial para que los creadores sintamos que si no tenemos éxito es por nuestra propia culpa y mediocridad. Me pregunto qué tal les irá a los guionistas que escriben estas cosas.

Esta semana también he visto un documental sobre Patty Smith. No me ha gustado mucho, pero me ha servido para escribir unas líneas.

WordPress no respeta el formato, así que esta vez el texto tengo que enlazarlo:

http://angelanordenstedt.com/textos/De-charla-con-una-roca_estrella.pdf