Mendigo en la Gran Vía / Raros días de diciembre

Como una pulga en un perro

me abro paso en un jardín piloso

sin conciencia de dirección.

Como una pulga en un perro

que gira persiguiéndose el rabo

o corre, perdido y loco,

sin mirar alrededor.

Me llaman parásito,

pero soy yo quien le obliga a pararse

a reflexionar mientras se rasca.