Raros días de noviembre

La hoja de la higuera cierra el puño,

pero no se desprende.

Este otoño es avaro con sus presas.

Como una actriz de cine mudo

intenta retener la yema de la vida

y hacer pasar sus rojos y amarillos

por tiernos brotes que prometen flores.

 

No es más que una comedia,

el brillo de falsas lentejuelas

que el primer copo de nieve

tornará en herrumbre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s