Raros días de noviembre

La hoja de la higuera cierra el puño,

pero no se desprende.

Este otoño es avaro con sus presas.

Como una actriz de cine mudo

intenta retener la yema de la vida

y hacer pasar sus rojos y amarillos

por tiernos brotes que prometen flores.

 

No es más que una comedia,

el brillo de falsas lentejuelas

que el primer copo de nieve

tornará en herrumbre.