Del rosa al amarillo

Cuando la televisión no tenía tantos canales y las familias no estaban sometidas a la tiranía de los espacios infantiles, a los niños no nos quedaba más remedio, sobre todo en las noches de verano, aquellas noches sin aire acondicionado en que te dejaban quedarte a ver la tele con las ventanas abiertas de par en par, que observar el mundo en blanco y negro de los adultos. Con seis o siete años, repantigada sobre la barriga de mi padre, solía ver un par de series infantiles que a los demás les aburrían (una de ellas era Pan Tau, otra Professor Balthazar), pero también muchas películas, ya entrada la noche. Entre ellas, una me impresionó especialmente: “Del rosa al amarillo” de Manuel Summers. Por no romper la magia, no la he vuelto a ver. Esa película es el 63, el año que nací, pero por la tele, claro, la pasaban mucho más tarde, no como ahora. Ahora…

Ahora, en la mediana edad, o casi en la mitad de mi vida puesto que, ya lo he dicho otras veces, me propongo vivir cien años, voy de una ventana a otra en el salón de mi casa y no puedo dejar de acordarme de aquella película. Quizás sea el momento de volver a verla.

p1070416p1070419

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s