Camino

Lo difícil de hacer camino

es andarlo desbrozando.

Al final, ni andas ni haces.

Véame yo libre de las marañas,

de los atosigantes,

de las falsas deudas,

de los cobradores de impuestos

personales,

de los que pasan facturas

por inexistentes servicios.

Bienvenidos los que dan y reciben,

ni ostentosos ni paupérrimos,

con la dignidad propia

del ser humano.